El drama del paro familiar no ha hecho más que empezar. Uno de cada tres parados no cobra seguro alguno de desempleo desde noviembre. Según los cálculos realizados -el Ministerio de Trabajo ha optado por el apagón estadístico en esta materia-, 1.044.022 personas no percibieron ni un euro en ese mes. La falta de ingresos empieza a asfixiar a miles de familias españolas. Y el problema puede convertirse en un serio quebradero de cabeza para el Gobierno en los próximos meses. Porque los sindicatos intentarán con todas sus fuerzas que el Ejecutivo modifique los requisitos para que los hogares en peor situación puedan recibir, al menos, un subsidio asistencial. Si no es así, están garantizadas las movilizaciones masivas.

En España hay 1.044.022 personas que no perciben ni un euro para subsistir. De aquí a mayo habrá otras 400.000 y los sindicatos alertan de una situación dramática a final de año.
El drama del paro familiar no ha hecho más que empezar. Uno de cada tres parados no cobra seguro alguno de desempleo desde noviembre. Según los cálculos realizados -el Ministerio de Trabajo ha optado por el apagón estadístico en esta materia-, 1.044.022 personas no percibieron ni un euro en ese mes. La falta de ingresos empieza a asfixiar a miles de familias españolas. Y el problema puede convertirse en un serio quebradero de cabeza para el Gobierno en los próximos meses. Porque los sindicatos intentarán con todas sus fuerzas que el Ejecutivo modifique los requisitos para que los hogares en peor situación puedan recibir, al menos, un subsidio asistencial. Si no es así, están garantizadas las movilizaciones masivas.
La cifra de desprotegidos aumentará en los próximos meses porque a buena parte de los parados que todavía cobran se les agotará la prestación. Los más perjudicados serán los trabajadores que hayan tenido en los últimos años un contrato temporal con carreras cortas de cotización; principalmente, mujeres, jóvenes e inmigrantes.Según las previsiones, la situación se agudizará de aquí a mayo.Para entonces, otros 400.000 parados se habrán sumado al millón largo de personas que no perciben ningún tipo de subsidio.
La estadística arrojará peores cifras aún a finales de año, cuando reflejen la entrada de los asalariados fijos que han salido del mercado laboral en los últimos meses de 2008. Según un estudio realizado por CCOO, un tercio de los parados que ahora perciben la prestación contributiva (se obtiene por haber cotizado) cobrarán el seguro durante menos de 12 meses (unos 810 euros por mes).Mientras tanto, más de la mitad de los beneficiarios del subsidio sólo pueden cobrar unos 400 euros al mes durante menos de dos años, después de acumular varias prórrogas. Esta ayuda va destinada a quienes han cotizado menos de un año; y a quienes, una vez agotada la prestación anterior, tengan más de 45 años (menos pero con cargas familiares).
El incremento drástico del paro y la caída paralela de los beneficiarios de prestaciones pone contra las cuerdas a los hogares. Al cierre del tercer trimestre (últimos datos disponibles), ya había 638.100 familias sin ninguno de sus miembros trabajando. La cifra duplica la registrada un año antes. Y lo peor está por llegar. Según la mayoría de los expertos consultados, el total de familias en paro rondará los 800.000 al término de 2008. El dato se conocerá el próximo viernes, con la publicación de la Encuesta de Población Activa (EPA) del cuarto trimestre de 2008.
Los analistas reconocen que el ajuste laboral va a ser «cruel» en 2009 y que el paro llegará a los cuatro millones. El nuevo secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, va más allá y asegura que superará esa cifra. «Si en 2008, con un crecimiento interanual todavía positivo del PIB se ha generado un millón de parados más, hasta llegar a 3.128.963 personas, es evidente que se llegará a los cuatro millones en 2009, con un decrecimiento que superará el 1,6%», dice Juan Iranzo, director del Instituto de Estudios Económicos.
El Gobierno ha entrado en la antesala de las elecciones autonómicas (Galicia y País Vasco) y europeas con la sangría del paro de fondo. Y con pocas alternativas reales para poner coto al problema.José Luis Rodríguez Zapatero confía en que las obras de los ayuntamientos beneficiarios del Plan E creen empleo a partir de marzo. Sin embargo, ha pospuesto para febrero su comparecencia para hablar del mercado laboral. El retraso, a ojos de la oposición, no es casual. El próximo viernes, la EPA arrojará un aumento del desempleo por encima del millón de personas registrado por el INEM. Y los asesores del presidente intentan distanciar lo máximo posible la comparecencia de la publicación del dato, que volverá a batir récords.
Los analistas recuerdan que todavía en 2008 muchas empresas obtuvieron beneficios, aunque sean inferiores respecto al año anterior.El cierre masivo de empresas no se ha producido aún. Así que, salvo que la situación dé un vuelco que nadie prevé, «continuará el mecanismo de ajuste tradicional de la economía española: el despido», explica un experto en materia laboral. Las mejores previsiones estiman que no empezará a crearse empleo hasta mediados de 2010.
Lo sorprendente es que el Gobierno sigue sin convocar a las fuerzas sociales -no se reúnen desde octubre- para negociar la puesta en marcha de reformas estructurales. Y los 17 gobiernos autonómicos, que tienen transferida las búsqueda activa de empleo, van por libre.
Los expertos prevén una situación complicada sobre todo a partir de mayo, cuando se acentuará «la caída de las prestaciones», afirma Fabián Márquez, del Consejo Económico y Social (CES).O lo que es igual, la exclusión de los parados del sistema de protección. Aunque el Ministerio de Trabajo no facilita información alguna de la calidad contributiva de los trabajadores ni del periodo medio de prestación al que tienen derecho los parados, de las cifras del INEM se puede comprobar que, en noviembre, ya había el mencionado millón de parados sin ingresos. Para todos ellos, llegar a fin de mes empieza a convertirse en toda una odisea. Y lo preocupante es que muchos de ellos apenas tienen posibilidades de recolocación.
Entre estas personas se encuentran los parados de larga duración que han consumido la prestación o que no cumplen los requisitos para percibir el subsidio asistencial. También a aquellos que no han cotizado nunca y que buscan empleo (unos 800.000).
Oficialmente, el Ministerio de Trabajo reconoce una cifra total «de poco más de 900.000 personas» sin ningún tipo de prestación ni subsidio. Sin embargo, este departamento utiliza para sus cálculos una fórmula interesada para que la cifra resulte inferior.El Ministerio tiene en cuenta como beneficiarios de las prestaciones económicas a los casi 270.000 desempleados englobados en el colectivo de Trabajadores Eventuales Agrarios (de Andalucía y Extremadura), en la renta agraria y de la denominada renta activa de inserción.La cuestión es que a estos trabajadores no se les considera técnicamente como parados y no se les contabiliza como desempleados. De ahí que para obtener una cifra real del número de parados que no cobran prestaciones haya que acudir a la rúbrica de Demandantes de Empleo No Ocupados, entre los que figuran estos colectivos.Esto es, exactamente, lo mismo que hizo CCOO en su estudio.
Sobre este asunto, Trabajo también realizó otra desviación estadística antes de las elecciones y durante los primeros meses de la actual legislatura. Así, para calcular la cobertura de paro (porcentaje de parados que cobran prestaciones sobre el número total de desempleados) utilizó también a los trabajadores agrarios. Todo con el fin de sumar beneficiarios sin ser parados. Además, empleó la base de cálculo de 2005, ya extinguida porque daba 500.000 parados menos. De esta forma, de la estadística resultante se desprendía que más del 90% de los desempleados recibían una prestación.Este dato fue utilizado por Zapatero para demostrar que los trabajadores estaban protegidos ante el aumento del paro provocado por la «desaceleración».
La situación se va a complicar en los próximos meses, sobre todo, para determinados colectivos, como las mujeres y los jóvenes con poca carrera de cotización. Aunque la peor parte se la van a llevar los inmigrantes cuando agoten la prestación. No podrán acceder al subsidio porque no cumplen los requisitos.