Las fuertes subidas de las últimas semanas abonaban el terreno para una recogida de beneficios que han impulsado Wall Street y los datos macro en EEUU

Los mercados europeos ya venían bajistas desde el inicio de la contratación, pero acentuaron sus recortes con la apertura a la baja de Wall Street y una mala lectura de los indicadores líderes de marzo, que atrasan las perspectivas de una recuperación económica. El Ibex 35 ha sufrido la mayor bajada de las últimas tres semanas al ceder un 3,46% y situarse en los 8.718,2 puntos.
En realidad, el abono de estos descensos eran las subidas de las bolsas estadounidenses que, tras el cierre del viernes acumulaban su mejor racha en seis semanas de los últimos 71 años. Tampoco ayudaba la desconfianza hacia el sector financiero que ya promete una pronta devolución de las ayudas del Plan de Rescate Financiero, sin tener limpia su cartera de créditos, como ocurre con las cuentas de Citi o Bank of America, por ejemplo.
Tampoco ayudaba el sector minero, después de que la minera británica con intereses en Rusia, Peter Hambro, anunciara pérdidas trimestrales y que no pagará dividendo en la segunda mitad del año.
En la parte positiva de la balanza se encontraban un nuevo repunte de la actividad de fusiones y adquisiciones en EEUU y Europa (Oracle compra Sun Micro, Glaxo adquiere Stiefel, UBS vende su filial carioca y Pepsico oferta por sus filiales embotelladoras) y los resultados empresariales. Hoy era el turno de Bank of América y la farmacéutica Eli Lilly y ambos solventaron la cita con holgura.
Esta semana presentan sus cuentas trimestrales 140 compañías del S&P 500 y 13 del Dow Jones en una de las semanas más activas del año en este punto. Lo que ocurra estos cinco días puede marcar el devenir de los mercados para bien o para mal.
Las bolsas europeas sufrieron fuertes recortes debido a los bancos, pues habían sido los motores de las subidas, y recibieron de mal grado la noticia de que Allied Irish necesitaba 1.500 millones de euros más de capital a pesar de los 3.500 millones que inyectó el gobierno hace dos meses. París y Francfort se dejaron más de tres puntos y medio porcentuales y Londres algo más de dos y medio.
Los valores más destacados eran la farmacéutica Sanofi Aventis (1,47%) el banco ING (-11,5%) y la aseguradora Aegon (-10,2%). Además, Arcelor Mittal y Renault perdieron más de diez puntos porcentuales.
En España sólo Iberia, gracias a las declaraciones del Sepla a favor de la fusión con British, terminó en positivo (3,03%), mientras que Telecinco perdía más de ocho puntos porcentuales, Gamesa más de siete y Cintra y Ferrovial más de seis puntos porcentuales. En el continuo, Urbis y Jazztel perdieron un 10% y sólo Inypsa se apuntó un 5%, como el mejor valor.
En otros mercados, lo más destacado era la debilidad del euro frente al dólar tras las palabras de Trichet la semana pasada y que mandaban a la moneda europea a sus mínimos de un mes frente al dólar (1,29 unidades). Esta mayor fortaleza del dólar debilitaba al crudo, que sufría también por los últimos repuntes de los inventarios y la caída de la demanda global. El contrato de futuros sobre el Brent baja un 5,8% para cotizar en los 50,2 dólares. Por último, en el mercado de deuda, la caída de las bolsas ha provocado un repunte del bono alemán a diez años, que ve caer su rentabilidad un 3,66%, hasta el 3,14%.
Un último dato, al cierre de Wall Street publican sus resultados trimestrales las tecnológicas estadounidenses IBM, Texas Instruments y Boston Scientific.